Qué es la Prospectiva

La Prospectiva, conocida como prospective en lengua francesa, foresight en lengua inglesa o prospecçao en lengua portuguesa, es una disciplina para el análisis de sistemas sociales que permite conocer mejor la situación presente, identificar tendencias futuras, visualizar escenarios futuros y analizar el impacto del desarrollo científico y tecnológico en la sociedad. La prospectiva facilita el encuentro entre la oferta científica y tecnológica con las necesidades actuales y futuras de los mercados y de la sociedad (Cfr Medina & Rincón (2006).

Al mismo tiempo, moviliza a los diferentes actores y redes sociales para generar visiones compartidas de futuro, orientar políticas de largo plazo y tomar decisiones estratégicas en el presente, dadas las condiciones y posibilidades locales, nacionales y globales (Georghiou &Keenan, 2004).

La Prospectiva Tecnológica es entendida como “un conjunto de esfuerzos sistemáticos para mirar a largo plazo el futuro de la ciencia, la tecnología, la economía y la sociedad, con el fin de identificar aquellas tecnologías genéricas emergentes que probablemente generarán los mayores beneficios económicos y sociales” (UNIDO, 2005).

Qué es la Vigilancia Tecnológica

De acuerdo con Palop y Vicente (1999), la Vigilancia Tecnológica (VT) y la Inteligencia Competitiva (IC) es un proceso sistemático en el que se capta, analiza y difunde información de diversa índole —económica, tecnológica, política, social, cultural, legislativa— con el ánimo de identificar y anticipar oportunidades o riesgos, para mejorar la formulación y ejecución de la estrategia de la organización. Un proceso de VT e IC realizado de modo coordinado y continuo posibilita el desarrollo de competencias en el ámbito de la innovación. Como resultado las organizaciones pueden ofrecer un conjunto de servicios y productos que sean competitivos internacionalmente. Los procesos de innovación basados en VT e IC facilitan la respuesta al entorno global, por parte de las empresas, las universidades, las instituciones educativas y las instituciones del gobierno dedicadas al fomento del desarrollo productivo.

En este sentido, la VT-IC es un sistema organizado de observación y análisis del entorno, seguido de una eficaz circulación interna y utilización de la información para la toma de decisiones que permitan la supervivencia y el crecimiento de una organización. La vigilancia debe alertar sobre cualquier innovación científica o técnica susceptible de crear oportunidades o amenazas. Las organizaciones deben saber que pasa, evitar sorpresas, aprovechar las oportunidades y hacer frente a las amenazas que puedan presentarse. La VT-IC se basa fundamentalmente en la colaboración de un grupo de personas en una organización y en un procedimiento sistemático de búsqueda, filtrado, evaluación y análisis de información para soportar la toma de decisiones de dicha organización.

Qué es la Gestión de la Información Organizacional

Desde el significado etimológico del concepto se entiende la gestión de la información como un proceso que incluye operaciones como extracción, manipulación, tratamiento, depuración, conservación, acceso y/o colaboración de la información adquirida por una organización a través de diferentes fuentes y que gestiona el acceso y los derechos de los usuarios sobre la misma.

Se establece, por lo tanto, como una disciplina transversal que aparece entrelazada en todas las diferentes capas o tejidos de una organización, en todos los conceptos de management (recursos humanos, marketing, finanzas, estrategia, operaciones) y les proporciona soporte.
Requiere la gestión de la información como trabajo de una comprensión híbrida. Tanto de personas que comprenden las tecnologías y la teoría tras los sistemas de gestión de la información, como del modelo de negocio de la organización para que los sistemas se conviertan en medios al servicio de la estrategia de la organización y no en un fin. Son bienes que soportan desde la toma de decisiones hasta la realización de una operación con la creación y envío de una carta a un cliente. Se establece, entonces, como un recurso básico para cualquier organización.
Desde el punto de vista de las organizaciones, se puede definir el conocimiento como aquel que “pueda convertirse en fuente de ventajas competitivas sustentables” (Nonaka y Takeuchi, 1999, p. 123), es decir, aquel conocimiento que permite generar acciones asociadas a satisfacer las demandas del mercado, y apoyar las nuevas oportunidades a través de la explotación de las competencias centrales de la organización. ParaChoo (1998), el conocimiento organizacional es el que permite o resulta en: nuevas competencias, productos o servicios y el mejoramiento de las actividades del trabajo organizacional. También se considera conocimiento organizacional a lo que Krogh, Ichiro y Nonaka (2001) denominan certeza justificada:

  • cómo actuar en determinadas circunstancias
  • cómo llevar a cabo un trabajo a partir de ciertas instrucciones o especificaciones
  • cómo elaborar una estrategia para conseguir un determinado resultado.